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SIAR: 10 años de poner a México en hora

EL SALÓN HA CAMBIADO LA FORMA DE VER Y ENTENDER LA RELOJERÍA EN LA REGIÓN Cuando la primera semana de octubre de 2007 decidimos estrenar en México un salón de alta relojería, nuestro mercado llevaba preparándose para ello durante años sin saberlo. El tercer milenio se había estrenado con una alianza de libre comercio entre México y Suiza, y las ventas de relojes…
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El show del Tiempo: comienza la función

El SIAR 2016 cumple una década y reúne 39 marcas de alta relojería en la Ciudad de México El tic tac del Salón Internacional Alta Relojería México, SIAR 2016, comenzó a latir en The St. Regis Mexico City el 18 de octubre. El embajador suizo en México, Louis-José Touron, y el director general del SIAR, Carlos…
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Que la portada de Tiempo de Relojes del 20º aniversario sea un Patek Philippe como en el primer número de la revista, puede significar dos cosas. Que seguimos fieles a una manera de entender la gran relojería con valores que no han cambiado en dos décadas, o que después de surfear con decenas de nuevas propuestas, siempre con una mirada abierta, los tiempos revueltos exigen tocar base. En el especial incluido en la revista de lo mejor de estos 20 años queda claro lo que consideramos importante desde que en el verano de 1996 decidimos estrenar una publicación diferente en la manera de comunicar el reloj. La primera portada fue un Patek Philippe Calendario Anual, “el inicio de un período de complicaciones tranquilas y útiles”, lo interpretó Philippe Stern. Pero no han sido precisamente años tranquilos. Nunca los relojeros habían propuesto tanto y tan bueno desde el tránsito de conocimiento de la Inglaterra de John Arnold al París de Abraham-Louis Breguet como en estas dos décadas. Y nos sentimos privilegiados por ello. Breguet revolucionó mucho y sentó las leyes de la relojería moderna con principios que han servido 200 años. Repasando el casi centenar de ejemplares publicados en Tiempo de Relojes da un poco de vértigo el afán de experimentación que los creadores han vivido en la primera década del tercer milenio. ¿podemos vivir otros dos siglos de ello? Da escalosfríos cuando uno lee la frase de Nicolás G. Hayek diciéndonos en los primeros números que se imaginaba un Swatch en el futuro con un teléfono en la muñeca. Tal vez toca volver al pasado, al reloj como un instrumento emocional eterno, entre lo vintage y lo hi-tech, que nos recuerde algo: “Soy el testigo mudo de tu tiempo, un tiempo trazado desde siempre que jamás muere, en un impulso mecánico perpetuo como el giro de las constelaciones”. Ahora sólo necesitamos regresar las leyes a los maestros relojeros y recuperar el reloj como ciencia escasa, preciosa. De lo contrario corremos el riesgo de pasarnos 20 años hablando de fiestas, carreras, futbol y celebridades, Y sería un insulto para el reloj.

Carlos Alonso | Director General. Tiempo de Relojes